domingo, 5 de mayo de 2013

El oro y el moro de la mina de Corcoesto


Vuelve a azotarnos una inversión y una oferta de puestos de trabajo asociada a una catástrofe natural, especuladores financieros y un beneficio totalmente ajeno a nuestras tierras.

Mineira de Corcoesto, la filial de la gran empresa canadiense Edgewater Exploration, quiere explotar una mina de oro olvidada y situada en un paraje natural a 130 metros de una zona protegida del río Anllóns, que desemboca en la costa da morte y en la zona de O Roncudo, donde se recogen los mejores percebes del mundo. Lo que sucede es que el método de extracción supone emplear y extraer materiales tóxicos como el cianuro de sodio o la arsenopirita.
 
La explotación de esta mina de oro crearía 271 puestos de trabajo, por lo que existe un gran enfrentamiento entre la población de la zona, que están a favor y en contra de la misma.




No voy a ser hipócrita, y confesaré que envié mi currículo a la ETT encargada del proceso de selección, por si tenía un hueco entre los 271 puestos, pero la gente de la zona tiene prioridad a la hora de ser contratada, y evidentemente no me han llamado. Además el Ayuntamiento de Cabana de Bergantiños se ha prestado a recoger currículos de los vecinos, y su alcalde no quiere aclarar la relación que le une a la empresa explotadora para colaborar de esta manera en el proceso de selección.

Según varios estudios, ya estamos utilizando más del 50% de lo que el planeta puede producir y para el año 2030 necesitaríamos 2 planetas para la supervivencia de la población mundial y estamos padeciendo los resultados del cambio climático continuamente, con temporales extremos, terremotos, tsunamis e incoherencias de temperaturas en cada estación, y aún así, ¿merece la pena esta mina de oro por 271 puestos de trabajo? ¿Estamos matando moscas a cañonazos? ¿Debemos seguir en esta línea de destrucción de los recursos naturales que ofrece un parche a corto  y trágicas consecuencias a largo plazo?

Catalina Pahino
Ingeniera Técnica Química